Quiebra la productora Aguirre S.A.
Les pongo un problema sencillo: ¿qué le ocurriría a un consejero delegado de una empresa privada que invierte 15 millones de euros y obtiene 30 veces menos? ¿Es sencillo o no? Sí, es posible que al día siguiente pase a ser ex consejero.
En cambio, ¿qué ocurre cuando con dinero público se invierten 15 millones de euros y a cambio se obtiene 30 veces menos?
Están que lo tiran. Volvieron a acertar. No pasa absolutamente nada, no me dirán que se lo he puesto difícil. Pues han completado el cuestionario con nota. Eso es lo que va a ocurrir a ELLA, Esperanza Aguirre, la especialista en privatizaciones, la que justifica sus decisiones sobre la materia con la palabra rentabilidad y que luego, en cambio, no le tiembla el pulso cuando tiene que invertir 15 millones de euros del dinerito público en una película, “Sangre de Mayo”, del director José Luis Garci. La productora de cine de Esperanza Aguirre ha quebrado. Menudo ojo que ha tenido en esta inversión.
Dicen los especialistas que se trata de uno de los fiascos más grandes del cine español de todos los tiempos. En la primera semana en cartelera, obtuvo 270.000 euros de recaudación y la vieron unas 45.000 personas. Se colocó en el 8º puesto en el ránking de taquilla en los cines españoles. En la segunda semana, ha bajado al 15º y ha recaudado 532.000 euros. La han visto unas 90.000 personas. Si dicen los expertos que en las 2 primeras semanas en cartelera suelen recaudarse el 70% del total, la película de Garci no llegaría ni al millón de euros.
Ya dije en su día que era sangre cara de Mayo, me quedé corto, es carísima. "En vez de erigir una estatua, hemos hecho una película para divulgar los acontecimientos del 2 de mayo de 1808", se dice desde la Consejería de Cultura. Me temo que la estatua se hubiese perpetuado más que el efímero paso que me temo va a tener la película por la cartelera.
Los voceros de la derecha siempre criticaban la subvención del cine español, ahora qué dicen. (Noticia en la web de Telemadrid). Eran partidarios de no subvencionar un cine que no interesa a la gente y que no da beneficios a las cajas públicas.
Ya sabemos que para muchos, un artista es bueno o malo según sea su ideología política. Para mí, Bardem es buenísimo y Garci pésimo, pero no tengo que recurrir a la primera parte de la premisa. Los hay “titiriteros” y los hay que ni son “titi” ni son“teros”.
En fin, 15 millones de euros de los madrileños en una gran producción que se han quedado en eso, en gran producción y en paupérrima recaudación. Fiasco, fracaso, dispendio, chasco, desilusión... y luego, en cambio, la Educación y la Sanidad hay que privatizarlas.
Les reconozco que no he visto la película, por tanto no puedo hablar de su calidad artística. ¿Tendré la fortuna de contar entre mis lectores con alguno de esos 90.000 voluntariosos que ha visto la película? Si es así, ya tendría suerte, le pediría que nos haga una crítica y nos hable de su calidad. De su cantidad ya lo he hecho yo.






